Acabo de comprar casa: qué seguros necesito y en qué orden
Has firmado la escritura y te ofrecen de todo. Qué seguros contratar de verdad al comprar vivienda, en qué orden hacerlo y cuáles pueden esperar.
Sales de la notaría con las llaves y el teléfono empieza a sonar. El banco te recuerda que "va incluido" un paquete. La inmobiliaria te pasa un contacto. Un cuñado te habla de un seguro que le salvó la vida. Y tú solo quieres saber una cosa: qué hace falta de verdad, qué puede esperar y qué no vas a usar nunca.
Vamos por orden, que es exactamente como conviene contratarlo.
Primero: el seguro de hogar, el mismo día de la firma
No es un trámite de la semana que viene. La cobertura debe empezar el día en que la vivienda pasa a ser tuya, porque desde ese momento los daños son tuyos: una rotura de tubería, un incendio, un cristal que revienta con viento.
Dos matices que casi nadie tiene en cuenta:
- La póliza del vendedor no desaparece sola. La Ley 50/1980 de Contrato de Seguro contempla que, al transmitirse el bien asegurado, el comprador se coloca en la posición del anterior titular, con deber de comunicarlo a la aseguradora y con posibilidad de resolver el contrato. Es decir: puede haber una póliza viva que no conoces, con coberturas que no te encajan o con una prima que ya está pagada. Conviene preguntarlo antes de firmar, no después.
- Si hay hipoteca, el banco puede exigirte un seguro de daños sobre el inmueble. Lo que no puede es imponerte la compañía. La Ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario obliga al prestamista a aceptar pólizas alternativas de otros proveedores siempre que ofrezcan garantías equivalentes, sin empeorarte por ello las condiciones del préstamo.
Al contratar, lo que decide cuánto cobras el día del siniestro son los capitales, no el nombre de la compañía. Antes de firmar nada, merece la pena entender la diferencia entre continente y contenido: la garantía que se exige junto a la hipoteca es la del continente, mientras que el contenido queda a tu criterio; ahí es donde muchos compradores acaban con un capital simbólico y una casa amueblada de verdad.
Segundo: decidir qué haces con el seguro de vida
Si has firmado hipoteca, es muy probable que te hayan ofrecido un seguro de vida junto al préstamo. Conviene separar dos preguntas que suelen mezclarse:
- ¿Necesito un seguro de vida? Depende de si alguien depende económicamente de ti y de qué pasaría con la cuota si tú faltas. Esa respuesta es personal, no bancaria.
- ¿Tiene que ser el del banco? No. Igual que con el de hogar, la Ley 5/2019 permite presentar una póliza alternativa equivalente. Lo explicamos con detalle en este artículo sobre cambiar el seguro de vida de la hipoteca.
Un aviso práctico: el cuestionario de salud que rellenas al contratar no es papeleo. Contestarlo mal o de memoria es una de las causas más frecuentes de problemas años después, cuando el capital hace falta de verdad.
Tercero: pedir la póliza de la comunidad
Esto es gratis y casi nadie lo hace. En una semana puedes tener en el correo la póliza de la comunidad de propietarios y saber dónde termina una cobertura y dónde empieza la otra.
Interesan tres datos: qué capital de continente tiene el edificio, si la póliza cubre el continente del interior de las viviendas o solo los elementos comunes, y qué franquicia se aplica. De ahí salen los solapes que pagas dos veces y, sobre todo, los huecos por los que se cuela un siniestro.
Si eres además nuevo en la comunidad, dos lecturas que ahorran disgustos: quién paga los daños por agua y qué es el infraseguro y la regla proporcional. En seguros de comunidades tienes el detalle de cómo se estructura la póliza del edificio.
Cuarto: lo que depende de qué vayas a hacer con la casa
Aquí es donde se contrata de más o de menos. No hay una lista universal: hay escenarios.
| Tu situación | Qué añadir | Cuándo |
|---|---|---|
| Vives en ella | Hogar con RC familiar y defensa jurídica | Desde el primer día |
| Vas a reformar | RC del contratista y aviso a tu aseguradora | Antes de que entre la obra |
| Es obra nueva | Comprobar la garantía decenal del promotor | Al recibir las llaves |
| La vas a alquilar | Hogar de propietario y, si procede, impago de alquiler | Antes de entregar llaves al inquilino |
| Será vivienda vacacional | Póliza específica con RC adaptada a la actividad | Antes del primer huésped |
| Se queda vacía meses | Revisar la cláusula de desocupación | En la contratación |
Ese último punto merece un aviso. Muchas pólizas limitan coberturas —robo, sobre todo— cuando la vivienda permanece deshabitada más de un número determinado de días seguidos. Si compras una segunda residencia en la isla y la usas dos meses al año, decláralo tal cual. Callarlo no abarata nada: solo traslada el problema al día del siniestro.
Si el destino es el alquiler, cambia el reparto de responsabilidades entre las partes, y conviene tenerlo claro antes de firmar el contrato: lo desarrollamos en seguro de hogar en alquiler: inquilino y propietario.
Quinto: el factor Canarias
Comprar aquí tiene particularidades que no aparecen en las guías generales. El salitre trabaja todo el año sobre carpinterías, barandillas y equipos de aire; el viento del sur y la calima dejan daños que a veces son siniestro y a veces son mantenimiento —y la póliza distingue perfectamente entre las dos cosas—. Lo tienes explicado en salitre, viento y calima en el seguro de hogar.
Añade un tercer elemento: determinados fenómenos extraordinarios no los indemniza tu aseguradora, sino el Consorcio de Compensación de Seguros, a través de un recargo que ya pagas en el recibo. Saber cuándo entra el Consorcio evita reclamar en la ventanilla equivocada y perder semanas.
Lo que puede esperar
Salud, decesos, accidentes o ahorro son productos perfectamente razonables, pero no son urgentes el mes de la mudanza. Contratarlos a la vez que todo lo demás, con prisa y sin comparar, es la forma más rápida de acabar con pólizas que se solapan entre sí y con recibos que no recuerdas haber autorizado.
Primero cubre lo que ya es tuyo y puede arder, inundarse o caerse. Después, con calma, revisa lo demás en vida y salud.
Dónde entra un corredor
Un corredor de seguros no trabaja para una compañía: analiza tu caso, plantea alternativas de varias aseguradoras sobre un análisis objetivo y te explica qué diferencia hay entre ellas más allá del precio. Es la figura que regula el RD-ley 3/2020 de distribución de seguros, y su obligación es asesorarte, no colocarte un producto.
En una compra reciente, ese asesoramiento se concreta en tres cosas muy simples: fijar bien los capitales, evitar que pagues dos veces lo que ya cubre la comunidad y que la cobertura esté activa exactamente el día que recibes las llaves.
Si acabas de comprar o estás a punto de firmar, cuéntanos tu caso y revisamos contigo qué necesitas de verdad y en qué orden. Puedes ver también qué incluye una póliza bien planteada en seguros de hogar.