Paga solo por lo que tu casa necesita
La mayoría de pólizas de hogar se contrata deprisa: con la hipoteca, por teléfono, sin revisar capitales ni garantías. Como corredor de seguros te asesoramos con análisis objetivo del mercado. Y cuando llega un siniestro, lo defendemos nosotros ante la aseguradora.
Lo que revisamos en tu seguro de hogar
Capital de continente y contenido. Si el capital declarado es menor que el valor real, la aseguradora aplica la regla proporcional y solo cobras una parte del daño. Lo calculamos con la superficie y calidades de tu vivienda.
Daños por agua. La garantía que más se usa en un hogar — y la que más letra pequeña esconde: localización de la fuga, antigüedad de tuberías, franquicias.
Responsabilidad civil familiar. Daños que tú, tu familia o tu mascota causáis a terceros. Comprobamos el límite y a quién cubre exactamente.
Cristales, electrodomésticos y garantías que quizá sobran. Cada garantía suma prima. Te decimos cuáles encajan con tu vivienda y cuáles estás pagando sin necesitarlas.
Asistencia en el hogar y reparadores. Qué incluye, con qué límites y quién viene a tu casa. Y algo que casi nadie mira: cómo declarar un siniestro correctamente desde el primer día.
- 1Nos envías la póliza de tu casa y el último recibo.
- 2La revisamos garantía a garantía y la contrastamos con un análisis objetivo de un número suficiente de contratos del mercado.
- 3Te explicamos qué tienes, qué te falta y qué te sobra. Si tu póliza está bien contratada, te lo decimos y no tocas nada.
No llamas a un teléfono anónimo: nos llamas a nosotros. Tramitamos el parte, seguimos la peritación y defendemos tu posición frente a la aseguradora hasta el cierre.
Revisión gratuita de tu póliza de hogar
Envíanos la póliza y el último recibo. Sin compromiso y sin cambiar nada si no hace falta.