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GRUPO ATLANTISCorreduría de Seguros

Siniestro mal valorado: qué revisar antes de firmar

Qué comprobar en el informe pericial cuando la valoración se queda corta, por qué no conviene firmar el recibo a la primera y qué vías tienes para reclamar.

El perito ha venido, ha hecho fotos y se ha ido en veinte minutos. Dos semanas después llega un correo con una cifra y un documento para firmar. La cifra no se parece a lo que te piden los industriales para dejar aquello como estaba. Y la sensación es que, si no firmas, no cobras. Antes de hacerlo, conviene entender qué estás firmando y qué se puede revisar todavía. De eso va este artículo: del momento previo, el que casi nadie aprovecha. De lo que hay que leer, comprobar y pedir antes de aceptar una cifra, mientras todavía se puede.

Antes de firmar: qué es ese recibo

El documento que te mandan suele llamarse recibo de indemnización, carta de pago o finiquito. Si lo firmas sin reservas, estás aceptando esa cantidad como liquidación del siniestro. Discutir después la diferencia es mucho más difícil.

Dos matices prácticos:

  • Un pago a cuenta no es un finiquito. La Ley 50/1980 de Contrato de Seguro obliga a la aseguradora a abonar dentro de los cuarenta días siguientes a la declaración del siniestro el importe mínimo de lo que pueda deber. Ese anticipo se puede cobrar sin renunciar a nada.
  • Si firmas, hazlo con reserva expresa. Por escrito, dejando constancia de que aceptas la cantidad a cuenta y sin renunciar a reclamar la diferencia. Si la compañía no admite esa fórmula, ya sabes lo que estabas a punto de firmar.

No firmes el mismo día. Nadie va a retirar la oferta por leerla con calma.

Pide el informe y léelo partida a partida

Sin el informe pericial no hay discusión posible: solo hay una cifra. Pídelo por escrito, por un canal que deje rastro, y con el desglose de cómo se ha llegado a ese importe.

Cuando lo tengas, revisa en este orden:

  1. La causa que consta. Es lo que determina qué garantía se aplica. No es lo mismo "viento" que "deterioro por salitre y falta de mantenimiento": lo segundo no es una valoración baja, es un rechazo de cobertura escrito en lenguaje técnico.
  2. Las mediciones. Metros reales del daño, no una estimación a ojo. Es el error más frecuente y el más fácil de rebatir con fotos acotadas.
  3. Las calidades. La reposición debe ser de calidad equivalente a lo que había, no del material más barato del mercado.
  4. Las partidas invisibles. Desmontajes, medios auxiliares, andamios, localización de la avería, retirada de escombros, mano de obra de acabado, IVA. Se omiten con mucha facilidad y suman.
  5. La depreciación aplicada. Si tu póliza cubre a valor de nuevo, descontar un porcentaje por antigüedad puede no proceder, o proceder solo a partir de cierto límite.
  6. Franquicia y sublímites. Comprueba que la franquicia es la de tus condiciones particulares y que no se aplica más de una vez sin base contractual.

Y una comprobación de fondo: las cláusulas que limitan tus derechos como asegurado —depreciaciones, exclusiones de estética, topes por garantía— deben estar destacadas de modo especial en el contrato y aceptadas específicamente por escrito. Es una exigencia del artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro. Si esa limitación aparece por primera vez en el informe del perito y no la encuentras en tu póliza, tienes una discusión que dar.

Dónde se pierde dinero en una valoración

Lo que ves en el informe Lo que suele significar Qué hacer
Todas las partidas recortadas en el mismo porcentaje No es una discrepancia técnica: es regla proporcional por infraseguro Comprobar el capital asegurado frente al valor real
Se valoran menos metros de los dañados Medición corta o parcial Fotos con referencia métrica y presupuesto medido
Depreciación por antigüedad elevada Puede no proceder si la póliza es a valor de nuevo Localizar la cláusula concreta y su límite
Falta el desmontaje, el andamio o la retirada de escombros Partidas omitidas Presupuesto detallado de industrial, partida a partida
Se repone solo la zona dañada de un suelo continuo Debate de uniformidad estética Ver si la póliza tiene esa garantía y con qué tope
El importe coincide con una cifra redonda Sublímite de garantía, no valoración Revisar el cuadro de garantías, no discutir con el perito

Esa primera fila es la más importante. Si el recorte es proporcional y uniforme, el problema no está en el informe: está en el capital contratado, y se llama infraseguro. Discutir metros y calidades con el perito no te va a devolver ese dinero.

Qué vías tienes, en orden

Documentar tu posición. Dos presupuestos de industriales, detallados y con mediciones. Fotos del daño antes de reparar. Y, si el informe insinúa falta de mantenimiento, las facturas que demuestren lo contrario. En Canarias esto pesa: con salitre, humedad y viento de por medio, el mantenimiento acreditado es la mitad de la discusión.

Reabrir la valoración con la compañía. Con presupuestos encima de la mesa, muchos expedientes se recalculan sin más trámite. Es lo primero que hay que intentar.

Activar el peritaje contradictorio. Cuando la discrepancia es técnica y de importe, la Ley de Contrato de Seguro abre un procedimiento propio para fijar la cifra. Tiene sus reglas, sus costes, sus plazos cortos y un resultado que vincula a las dos partes, así que conviene entrarlo sabiendo dónde te metes: está explicado entero, paso a paso, en cómo funciona el tercer perito.

Reclamar formalmente. Servicio de atención al cliente de la aseguradora y, después, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Sirve para el rechazo de cobertura o la mala tramitación, no para fijar cuánto vale una obra; cómo se plantea cada escrito lo tienes en cómo reclamar bien a tu aseguradora.

La vía judicial. Es la última. Antes, comprueba si tu póliza incluye defensa jurídica y con qué límite: a menudo cubre precisamente esto.

Los plazos que corren mientras discutes

Mientras negocias, el reloj no se para. En seguros de daños la acción prescribe a los dos años, y abrir una discusión con el tramitador no interrumpe ese plazo por sí solo: hace falta una reclamación formal que deje constancia.

A cambio, el retraso injustificado de la aseguradora tiene coste para ella, en forma de intereses de demora que se devengan desde la fecha del siniestro. Cómo se cuentan y desde cuándo lo tienes en plazos e interés del artículo 20.

Dónde entra un corredor

Como corredores de seguros, lo primero que hacemos con un informe que no cuadra es leerlo contra la póliza y separar dos cosas que casi siempre vienen mezcladas: lo que es una valoración discutible y lo que es una limitación de cobertura que ya estaba contratada. Son problemas distintos y se resuelven por caminos distintos.

Esa asistencia en la tramitación del siniestro forma parte de las obligaciones que el RD-ley 3/2020 de distribución de seguros atribuye al corredor frente a su cliente. Y a veces la conclusión honesta es que la valoración es razonable y lo que falla es el capital contratado en la póliza del hogar, del negocio o de la comunidad. Cuando es así, lo decimos igual, porque el arreglo está en la próxima renovación y no en este expediente.

Si tienes un informe pericial delante y no sabes si la cifra es defendible, envíanos la póliza y el informe y te decimos qué margen real hay y qué plazos tienes encima.

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