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Seguro de clínica dental: RC sanitaria, equipos y datos

Qué seguros necesita de verdad una clínica dental o un centro sanitario: RC sanitaria a nombre del centro, equipos, paralización y datos de salud.

Una clínica dental con tres gabinetes tiene, como poco, cuatro riesgos que no se parecen en nada entre sí: una reclamación de un paciente por un tratamiento, una auxiliar que se lesiona, un panorámico de treinta mil euros que deja de funcionar y una historia clínica que acaba donde no debe. Es habitual intentar resolverlo todo con una sola póliza, o con la que da el colegio profesional. No encaja.

La póliza del colegio no asegura a la clínica

Es una confusión frecuente y cara en el sector sanitario privado. La normativa de ordenación de las profesiones sanitarias obliga al profesional que ejerce en el ámbito privado a cubrir su responsabilidad civil, y muchos colegios articulan esa cobertura con una póliza colectiva. Perfecta para lo que es: proteger a la persona colegiada por su acto sanitario.

El problema es que la clínica casi nunca es esa persona. Es una sociedad o un autónomo titular de un centro sanitario, con su autorización administrativa, sus empleados y sus instalaciones. Y cuando un paciente reclama, no suele demandar solo al odontólogo: demanda también al centro, que responde por su organización y por quien trabaja para él.

Si el centro no figura como asegurado en ninguna póliza, esa parte de la reclamación no la paga nadie. Por eso conviene comprobar tres cosas en las condiciones particulares:

  • Quién es el tomador y quién el asegurado. El centro debe aparecer con su denominación exacta y su CIF.
  • Si están incluidos los profesionales que pasan consulta, incluidos los colaboradores externos y los sustitutos de vacaciones.
  • Si la actividad declarada coincide con la real. Implantología, ortodoncia, cirugía con sedación o estética facial no son la misma actividad para una aseguradora. Lo que no se declara, no se cubre.

La cláusula que decide si estás cubierto: la delimitación temporal

En responsabilidad civil sanitaria el daño y la reclamación casi nunca ocurren el mismo año. Un implante de 2023 puede reclamarse en 2027. La pregunta que decide quién paga es: ¿qué póliza responde, la vigente cuando se hizo el tratamiento o la vigente cuando llega la reclamación?

La Ley 50/1980 de Contrato de Seguro admite que la póliza limite temporalmente la cobertura, pero le pone condiciones. La modalidad más extendida en el ramo sanitario cubre las reclamaciones presentadas durante la vigencia, siempre que el hecho haya ocurrido dentro de un periodo de retroactividad pactado. La otra modalidad cubre los hechos ocurridos durante la vigencia aunque la reclamación llegue después, dentro de un plazo.

De ahí salen dos situaciones que hay que anticipar:

  1. Cambias de aseguradora. Si la nueva póliza no incluye retroactividad suficiente, quedas descubierto para todo lo tratado antes. La fecha de retroactividad debe enlazar con la de la póliza anterior, no empezar de cero.
  2. Cierras la clínica o te jubilas. Al cancelar la póliza dejan de estar cubiertas las reclamaciones futuras por tratamientos pasados. Se resuelve con una extensión posterior contratada antes de cancelar, no después.

Equipos: el valor declarado y el tiempo sin facturar

Un gabinete concentra mucho capital en poco metro cuadrado: sillones, RX panorámico, escáner intraoral, autoclaves, fresadoras. Se averían por causas que un multirriesgo básico no cubre —avería interna, sobretensión, error de manejo— y su reparación depende del servicio técnico del fabricante.

Aquí la insularidad pesa. Una pieza que en la Península llega en 48 horas puede tardar bastante más en Canarias, y ese es tiempo en el que el gabinete no produce. La humedad y el salitre en zonas costeras tampoco ayudan a la electrónica de precisión.

Dos decisiones marcan la diferencia:

Cómo se indemniza el equipo. No es lo mismo pactar valor de reposición a nuevo que valor real, que descuenta la depreciación. Un ejemplo con cifras redondas, solo para ilustrar: un equipo que costó 30.000 € hace ocho años tiene hoy un valor real muy por debajo de lo que cuesta reponerlo. Esa diferencia la pones tú.

Cuánto tiempo cubre la paralización. La garantía de pérdida de beneficios compensa los ingresos que dejas de tener y los gastos fijos que sigues pagando mientras no puedes trabajar. Su clave es el periodo de indemnización: si es corto y la reparación se alarga, la cobertura se agota antes que el problema.

Datos de salud: el riesgo que el multirriesgo no cubre

Una historia clínica es un dato de salud, y el RGPD lo trata como categoría especial: el nivel de exigencia es más alto que con un fichero de clientes normal. Además, ante una brecha de seguridad hay que notificar a la autoridad de control sin dilación indebida y, a más tardar, en 72 horas. Ese reloj corre también en fin de semana.

Un multirriesgo de negocio no cubre esto. Lo cubre un ciberseguro, y lo relevante no es tanto la indemnización como el servicio: forense que determina qué se ha filtrado, asesoría jurídica para la notificación y comunicación a los pacientes afectados. Sin ese equipo, las 72 horas se van en decidir a quién llamar.

Qué cubre cada póliza

Situación Dónde se cubre Error frecuente
Reclamación de un paciente por el tratamiento RC profesional sanitaria Está el profesional asegurado, pero no el centro
Un paciente se cae en la sala de espera RC de explotación Se da por hecho que lo cubre la RC profesional
Una auxiliar sufre un accidente laboral RC patronal Confundirla con la RC de explotación
Muerte o invalidez de un trabajador Seguro de convenio No revisar qué capital exige el convenio aplicable
Avería del panorámico o del autoclave Avería de maquinaria / equipos electrónicos Capital declarado por debajo del coste de reposición
Cierre del gabinete tras un siniestro Pérdida de beneficios Periodo de indemnización demasiado corto
Filtración de historias clínicas Ciberseguro Suponer que entra en el multirriesgo

Sobre el personal: la RC patronal y la de explotación responden a cosas distintas y ambas hacen falta cuando hay plantilla. Y el seguro de convenio es una obligación laboral que no depende de lo que tú decidas: depende de lo que diga el convenio que te aplica.

Un apunte canario: si atiendes a pacientes extranjeros, mira el ámbito territorial de la póliza y qué ocurre si la reclamación se plantea fuera de España. No todas las condiciones lo resuelven igual.

Dónde entra un corredor

Un centro sanitario no se asegura con una póliza, sino con un programa: RC sanitaria del centro y de quienes ejercen en él, daños a los equipos con capitales reales, paralización con un periodo realista y la capa de datos. Lo difícil no es contratar cada pieza; es que encajen sin dejar huecos entre ellas y sin pagar dos veces por lo mismo.

Como corredores de seguros, ese es el trabajo: revisar la delimitación temporal de la RC —que es donde más veces aparece el agujero—, comprobar capitales y pedir alternativas a varias aseguradoras sobre la base de un análisis objetivo del mercado. A veces la conclusión es que solo hay que corregir dos cláusulas de lo que ya tienes. Cuando es así, lo decimos igual.

Si diriges una clínica dental o cualquier centro sanitario en Canarias y quieres saber qué tienes cubierto de verdad, revisamos contigo tus seguros de empresa: mándanos las pólizas y te decimos lo que vemos.

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