Saltar al contenido
GRUPO ATLANTISCorreduría de Seguros

Por qué sube la prima de tu seguro al renovar

Siniestralidad, revalorización automática, cambio de tarifa e IPS: las razones reales por las que sube tu recibo y qué revisar antes de aceptar la renovación.

Llega el recibo de la renovación y sube. No has dado ningún parte, el inmueble es el mismo y nadie te ha avisado de nada. La pregunta es siempre la misma: ¿por qué?

Casi nunca hay una sola causa. Lo habitual es que se sumen tres o cuatro, de naturaleza muy distinta: unas las decides tú, otras las decide la aseguradora y otras vienen impuestas por ley. Distinguirlas es lo que te permite discutir la subida con argumentos, o aceptarla sabiendo que es correcta.

Empieza por el desglose, no por el total

Lo primero es mirar dónde está el aumento. Un recibo de seguro no es solo prima: incluye impuestos y recargos legales que se calculan sobre la prima neta.

El tipo general del Impuesto sobre las Primas de Seguro (IPS) es del 8 %. Los seguros de vida, enfermedad y asistencia sanitaria están exentos, así que en salud o vida no verás ese componente. A eso se añaden los recargos a favor del Consorcio de Compensación de Seguros —el de riesgos extraordinarios y el destinado a la liquidación de entidades aseguradoras—, que también se calculan en función de los capitales y de la prima.

Un ejemplo con cifras redondas, solo para ilustrar el mecanismo:

Concepto Año anterior Renovación
Prima neta 1.000 € 1.080 €
Recargos legales (Consorcio) 35 € 38 €
IPS (8 % sobre prima neta) 80 € 86 €
Total del recibo 1.115 € 1.204 €

La consecuencia práctica: si la prima neta sube, el impuesto sube con ella. Y compararás mal si enfrentas el total de este año con el total del anterior sin mirar el desglose. Qué es exactamente cada línea, cuál se negocia y cuál no, lo tienes desglosado en el recibo del seguro por dentro: prima neta, IPS y Consorcio.

La revalorización automática: la subida que ya firmaste

Muchas pólizas de hogar, comunidad o comercio actualizan cada año los capitales asegurados conforme a un índice pactado, sin que nadie tenga que firmar nada. Si sube el capital, sube la prima: no es un cargo nuevo, es más cobertura cobrada.

Comprueba en tus condiciones particulares qué índice se aplica y si la actualización basta, porque un porcentaje moderado durante varios años seguidos puede quedarse corto frente al coste real de reconstrucción. El mecanismo entero —índice, alcance, qué pasa si la desactivas— está en revalorización automática de capitales.

Tu siniestralidad, y no solo el importe

Las aseguradoras miran la relación entre lo que has pagado en primas y lo que han pagado en siniestros durante los últimos ejercicios. Y en ese análisis pesa mucho la frecuencia, no solo la cuantía: varios daños por agua pequeños en dos años penalizan más de lo que la gente supone.

Cuando una póliza tiene mala siniestralidad, la respuesta de la compañía puede tomar cuatro formas:

  1. Subida de prima.
  2. Aumento o introducción de una franquicia.
  3. Recorte de una garantía concreta o aparición de un sublímite.
  4. Oposición a la prórroga, es decir, no renovarte.

Las tres últimas no se ven mirando el importe. Por eso hay que leer las condiciones nuevas, no solo el recibo.

El cambio de tarifa: cuando sube el ramo entero

A veces la subida no tiene nada que ver contigo. La compañía reprecia todo un segmento porque han cambiado sus costes: materiales, mano de obra de reparación, coste del reaseguro o exposición a fenómenos climáticos.

En Canarias hay factores que se notan en la tarificación de continente y de contenido. El salitre y la humedad aceleran el deterioro de cerramientos, carpinterías e instalaciones en edificios de primera línea. El viento y las lluvias intensas concentran siniestros en episodios puntuales. Y la insularidad encarece la reparación: hay materiales y repuestos que hay que traer, con su plazo y su coste de transporte.

Cómo identificar cada causa:

Qué ha cambiado Cómo lo reconoces Qué puedes hacer
Impuestos y recargos Suben en proporción a la prima neta Nada: son legales y no negociables
Revalorización de capitales Los capitales del año nuevo son mayores Revisar el índice y si el capital es el correcto
Siniestralidad Has tenido partes en los últimos ejercicios Pedir el histórico y negociar franquicia o garantías
Cambio de tarifa Suben capitales y garantías sin novedades tuyas Contrastar con otras compañías del mercado

Qué hacer antes de aceptar la renovación

  • Compara prima neta con prima neta, y capital con capital. Si el capital ha subido un 5 % y la prima también, la póliza no se ha encarecido: se ha actualizado.
  • Pide a la aseguradora tu historial de siniestralidad de los últimos años. Es tu información y tiene valor cuando quieres discutir el precio.
  • Lee qué ha cambiado además del importe: franquicias, límites, sublímites, garantías eliminadas.
  • No bajes el capital para bajar la prima. Funciona el primer año y falla el día del siniestro.
  • Controla el calendario. La aseguradora debe comunicar las modificaciones del contrato con dos meses de antelación al vencimiento y tú tienes un plazo propio para oponerte a la prórroga; los tienes detallados en plazos de renovación y cancelación. Una subida discutida fuera de plazo se paga igual.
  • Nunca canceles sin tener la sustituta en vigor. Un día sin cobertura es un día sin cobertura.

Si eres presidente o administrador, añade un paso más: la decisión de cambiar de compañía se adopta en junta y debe quedar en acta antes de comunicar nada.

Dónde entra un corredor

Como corredores de seguros, ante una subida hacemos siempre lo mismo antes de mover nada: separar qué parte del aumento es impuesto, qué parte es actualización de capitales, qué parte es siniestralidad propia y qué parte es tarifa. Solo después tiene sentido pedir alternativas al mercado sobre la base de un análisis objetivo, que es la forma de asesorar que exige el RD-ley 3/2020 de distribución de seguros.

A veces la conclusión es que la subida está justificada y lo que procede es renegociar condiciones con la propia compañía, no cambiar de póliza. Cuando es así, lo decimos.

Si te ha llegado una renovación con una subida que no entiendes, mándanos el recibo y la póliza y te explicamos de dónde sale cada euro.

Seguir leyendo

LlamarWhatsApp