Lo que un D&O nunca cubre: dolo, multas y otras exclusiones
Dolo, multas personales, hechos previos y reclamaciones fuera de plazo: las exclusiones que dejan sin efecto un seguro D&O y cómo revisarlas antes de firmar.
El caso tipo es este. Un administrador recibe una propuesta de sanción a su nombre, coge la póliza de D&O y hace la pregunta razonable: «esto lo cubre el seguro, ¿no?». La respuesta honesta es incómoda. La multa, no. La defensa en ese expediente, probablemente sí. Y esa distinción es, básicamente, todo el D&O.
El seguro de administradores y directivos es una buena póliza. El problema aparece cuando se explica como un paraguas total sobre el cargo, porque no lo es. Estas son las exclusiones que conviene conocer antes, no el día de la reclamación.
Qué cubre realmente
Un D&O cubre la responsabilidad civil personal del administrador, consejero, directivo o presidente de comunidad por las consecuencias económicas de sus decisiones de gestión, más los gastos de defensa y, si el contrato lo prevé, la constitución de fianzas.
Es decir: cubre errores. Decisiones que salieron mal, omisiones, negligencias en el ejercicio del cargo. Todo lo que se aleja de ese perímetro queda fuera, y "todo lo demás" abarca más de lo que la gente imagina.
El dolo: la exclusión que no se negocia
El artículo 19 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro es tajante: el asegurador está obligado al pago salvo que el siniestro haya sido ocasionado por mala fe del asegurado. No es una cláusula que una compañía ponga por dureza comercial. Es ley, y no existe póliza en el mercado que pueda eliminarla. Si hay dolo probado, no hay indemnización.
Ahora el matiz práctico, que es el que importa. Una acusación no es una condena, y la mayoría de pólizas adelantan los gastos de defensa mientras el procedimiento está abierto. Si al final una sentencia firme declara el dolo, la aseguradora reclama la devolución de lo adelantado.
Esa cláusula hay que leerla con calma: cuándo se adelanta el dinero, hasta qué límite y en qué momento exacto nace la obligación de reintegrar. Es la diferencia entre poder defenderte y tener que financiarte la defensa tú.
Multas y sanciones personales
Segunda frontera dura. En derecho español las sanciones administrativas y penales tienen carácter personalísimo: responde quien las comete y no son asegurables. Ninguna póliza va a pagar tu multa de la Administración tributaria, tu sanción de la Inspección de Trabajo ni la que te imponga la Administración autonómica por incumplir normativa sectorial.
Lo que sí suele quedar dentro es el coste de pelearlas:
| Situación | Suele quedar dentro | Queda fuera |
|---|---|---|
| Sanción de la Administración al administrador | Gastos de defensa en el expediente y el recurso | El importe de la multa |
| Acusación penal por un delito societario | Defensa jurídica y, si la póliza lo prevé, la fianza | La condena, si se declara el dolo |
| Derivación de responsabilidad por deudas de la sociedad | La defensa frente a la derivación | La deuda en sí: cuota tributaria o de Seguridad Social |
Es una distinción que conviene interiorizar antes de contratar, porque marca expectativas realistas sobre para qué sirve la póliza.
Las exclusiones que sorprenden
- Hechos ya conocidos al contratar. Si la reclamación se veía venir cuando firmaste, no es un riesgo: es una certeza. El artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro obliga al tomador a declarar lo que sabe. Ocultarlo no consigue cobertura, consigue un problema añadido.
- Reclamaciones fuera de la ventana temporal. El D&O funciona por reclamación formulada, no por fecha del error. La ley admite esa delimitación temporal en el seguro de responsabilidad civil, con requisitos. Traducido: importan la fecha de retroactividad y el periodo posterior de cobertura. Cambiar de aseguradora sin cuidar ese encaje abre un agujero por el que se cuelan años enteros.
- Beneficio personal indebido. Retribuciones no aprobadas, comisiones, uso de fondos sociales. Eso se devuelve, no se indemniza.
- Daños corporales y materiales. Si alguien se cae en el local o revienta una tubería, eso es responsabilidad civil de explotación o la póliza del inmueble. El D&O no es un multirriesgo.
- Garantías y avales personales. Si firmaste un aval por la sociedad, respondes tú. Ahí no hay seguro.
- Ámbito geográfico. Las reclamaciones formuladas en Estados Unidos y Canadá suelen quedar fuera de la cobertura estándar.
- Reclamaciones entre asegurados. Algunas pólizas excluyen la demanda de la propia sociedad contra su administrador, que es justamente uno de los escenarios más frecuentes. Si tu contrato la excluye, más vale saberlo hoy.
- Responsabilidad concursal. La condena a cubrir el déficit del concurso no está excluida en todas las pólizas, pero tampoco incluida en todas. Es una cobertura que hay que comprobar de forma expresa, no dar por hecha.
Si eres presidente de comunidad
Todo lo anterior se le aplica igual que a un administrador de sociedad: ni la sanción impuesta a título personal ni los daños del edificio —que van por la póliza de la comunidad— caben en un D&O. Qué sí cubre la póliza del cargo, con qué límites y qué pasa cuando cesas y la reclamación llega después, lo desarrollamos en D&O para presidentes de comunidad.
Qué revisar antes de firmar
- Fecha de retroactividad y periodo posterior de cobertura, sobre todo si cambias de compañía.
- Si los gastos de defensa consumen el límite o van en exceso de él.
- Si hay libre elección de abogado y en qué condiciones.
- La definición de "asegurado": administradores de hecho, apoderados, cargos cesados, herederos.
- Qué ocurre si la sociedad entra en concurso o si tú abandonas el cargo.
Dónde entra un corredor
Como corredores de seguros trabajamos sobre un análisis objetivo de un número suficiente de contratos del mercado, en los términos del RD-ley 3/2020 de distribución de seguros. En D&O eso significa una cosa muy concreta: leer las exclusiones antes, no después.
Y decir con claridad lo que una póliza no va a pagar nunca. Un cliente que sabe dónde está el límite toma mejores decisiones sobre su cargo, sobre lo que firma y sobre lo que documenta en un acta.
Si administras una sociedad, ocupas un puesto en un consejo o presides una comunidad y quieres saber qué deja fuera tu contrato actual, mándanos el condicionado y te decimos dónde están los agujeros.